“Balboa refuta cargos” – Diario Panamá América

09 | 10 | 2013

Hambre de poder, simiente del odio entre Pedrarias y él.

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Mónica Miguel Franco es Balboa

Estamos acostumbrados a aprender y creer la historia como nos la cuentan en el colegio, sin cuestionar los hechos, personajes, fechas, motivos.

“Balboa”, el monólogo en el que Mónica Miguel interpreta al descubridor del Mar del Sur, relata la historia desde otra perspectiva, la de un hombre que en su momento fue poderoso y ahora está a punto de ser ajusticiado. En la negrura de la noche y a medida que el tiempo transcurre en su fría mazmorra, en que se acerca la hora en que la parca le pedirá rendir cuentas, él se rinde ante los recuerdos y empieza a retrotraer imágenes, circunstancias, tratar de responder ese gran por qué.

En la pieza teatral, que estrenó la noche de este lunes escrita por la dramaturga Vanessa Montfort (España), para que fuera interpretada por Mónica Miguel, quedó de manifiesto la profunda investigación que hizo la escritora sobre la vida del explorador y conquistador oriundo de Jerez de los Caballeros (Badajoz), que murió en Acla (Panamá), ajusticiado por su suegro, Pedrarias Dávila, en 1519.

En su celda recordó su infancia, cómo su padre pensando en hacer de él un hombre de bien lo puso al cuidado de Pedro de Portocarrero, señor de Moguer, en cuyo paje se convirtió posteriormente, antes de embarcarse.

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Mónica Miguel estudió bien a su personaje, quién recordó su niñez, a su padre, su tutor, su viaje y la traición de Pedrarias.

Estos y otros hechos salieron a relucir en esta especie de crónica en que se convirtieron sus recuerdos, que galopaban como una manada de caballos salvajes por su mente la víspera de su decapitación, en loca carrera, mientras él desvelado, que no miedoso -como recalcó varias veces-, estaba tratando de unir las piezas del rompecabezas y de hallar una explicación a tan difícil encrucijada donde lo arrinconó el destino. O, mejor dicho, la envidia de su suegro, Pedrarias Dávila, y la avaricia de los reyes de España, que cual títeres manejaban a los aventureros colonizadores, ebrios de fama y fortuna.

Con maestría y dirigida por Gabriel Pérez Matteo, Mónica Miguel es Balboa. Un Balboa que muere solo, desprestigiado y que será llorado nada más que por su perro Leoncico.

Más información

  • Esta puesta en escena de la Fundación Mare Australe y EMES Producciones, tendrá su tercera y última función hoy a las 8:00 p.m. en el Teatro Nacional.
  • Los asistentes escucharán el soliloquio que entabla Balboa con su carcelero Pérez, quien se limita a escucharlo, el Adelantado del Mar del Sur menciona a importantes caciques, a su Anayansi querida (cuyos bellos ojos resalta), el mar que él destaca que tiene destellos de plata, los cargamentos de oro que tanta codicia despertaron en los aventureros navegantes y en la corona española, a Martín Fernández de Enciso, la fundación de Santa María La Antigua del Darién, primera ciudad en tierra firme, las batallas contra caciques como Cémaco, su rivalidad con Pedrarias…
  • Entrada: $5, jubilados medio precio y estudiantes $2.

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